Metas y seguimiento público
Traduce planes en metas con fechas, indicadores y responsables. Comunica avances trimestrales, retrasos y medidas correctivas. Introduce paneles públicos con métricas clave e invita auditorías sociales. Celebrar progreso real, aunque incompleto, fomenta mejoras continuas sin caer en narrativas perfectas que casi nunca existen.